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lunes, 19 de abril de 2010

Narrar en femenino


Hace unas semanas pregunté aquí si creíais que había alguna diferencia entre la narración en femenino o en masculino. Para comprobarlo, pedí a los chicos de 2º de la ESO que escribiesen una pequeña historieta desde la perspectiva narrativa de alguien del sexo contrario al suyo.

La verdad es que los resultados fueron bastante sorprendentes: muchos lugares comunes acerca de los chicos y las chicas como aficiones, formas de pensar, etc… Algunos otros, confusos ante la idea de narrar desde el punto de vista de una chica, lo que hicieron fue narrar “desde el cuerpo de una chica”, manteniendo su propia voz narrativa. Eso hizo Joseph, de 2º y el resultado fue esta pequeña historia:

Otro cuerpo

Ahora veo otro mundo, un mundo al que voy a tardar en acostumbrarme si todo esto no acaba mañana.

Hoy ocurrió lo peor que podía haberme pasado, me convertí en una chica. Nada más despertar vi un decorado diferente en mi habitación, el que correspondía al de una tía, y cuando me acerqué a un espejo vi que mi aspecto había cambiado, tenía el pelo liso de color negro, unos ojos azules y la piel blanca.

No podía dejar de mirar mi cuerpo ni los cambios que hubo en mi habitación hasta que escuché la voz de mi madre:

-Megan, llegarás tarde al instituto. Date prisa.

Yo no entendí por qué me llamó Megan. ¿Se refería a mí? ¿Cómo sabía que era una chica?

En aquel momento tuve muchas preguntas, bueno y sigo teniéndolas. Pero no sabía qué había pasado o si es que el chico aquel de trece años que un día fui, nunca llegó a existir.


Joseph Fernández (2º ESO)


jueves, 25 de marzo de 2010

Más cuentos de nunca acabar

Esta vez una colaboración de nuestro profe de inglés Javier:

Se encuentran dos amigos por la calle:

- ¿Dónde vas?
- Al cine
- y ¿que película vas a ver?
- Quo Vadis
- ¿Qué significa eso?
- ¿Dónde vas?
- Al cine
- y ¿que película vas a ver?
- Quo Vadis
- ¿Qué significa eso?……….

lunes, 15 de marzo de 2010

Certamen Literario Jóvenes Noveles VII

Como cada año, el colegio se complace invitar a todos sus alumnos a participar en el Certamen Literario Jóvenes Noveles. Este año se lleva a cabo la séptima convocatoria del Certamen, pensado desde el colegio como un modo de incentivar y promover la escritura creativa de nuestros estudiantes.

Estamos deseando empezar a recibir vuestras creaciones. Animaos todos y demostrad todo lo que valéis.

Las bases del certamen están aquí abajo:

De nuevo con vosotros la posibilidad de ser partícipes de un certamen propio.

Date a conocer en lo que vales escribiendo.

¡Asómbrate de lo que puedes hacer!

JÓVENES NOVELES VII

En su edición para el curso 2009/2010 presenta las siguientes bases:

1.- Podréis participar todos los alumnos del Colegio.

2.- Vuestros relatos ocuparán entre tres y cinco folios tamaño Din-A 4.

3.- Estarán escritos en español.

4.- Deberán ser originales.

5.- Podréis presentar todos los que queráis.

6.- Los entregaréis en el Departamento de Lengua y Literatura, a cualquiera de los profesores de la materia.

7.- Deberéis hacerlo antes de que acaben las clases del día 23 de abril.

8.- Podéis escribir sobre cualquier tema, seguro que despertará el interés del jurado.

9.- Habrá dos menciones, una para 1º y 2º de ESO y otra para 3º y 4º.

10.- Debe ir, sin nombre, con pseudónimo, metido en un sobre tamaño folio. Dentro de él, en otro sobre cerrado más pequeño, una nota con el pseudónimo, tu nombre y el curso.

11.- Debe estar escrito en un documento Word, con letra Arial tamaño 12 y espaciado 1,5.

¿A qué esperas? ¡Ah!, la frase por la que debe empezar es…

Esas cosas pasaban en todas las familias…

La entrega de las menciones se hará el 28 de mayo en el Centro Cultural Bohemios.

domingo, 7 de marzo de 2010

Cuando desperté...

Tras ver el éxito que ha tenido el cuento de Carmelo, nos hemos animado a publicar también el que escribió Natalia Alonso, de 2º de ESO. Su historia también abre las puertas a una amistad o… ¿quién sabe?

Sin cohesión

Cuando desperté el dinosaurio aún estaba ahí. Pensaba que era un sueño, que todo era fruto de mi imaginación y que, al despertar, volvería todo a ser como antes, pero por desgracia, me equivocaba. Anduve sigilosamente a su alrededor observando su piel. Tenía varias heridas y algunas de ellas eran bastante profundas. Seguía vivo. Su cuerpo aún desprendía calor. Me senté sobre una roca de superficie plana y me quedé ensimismada observándole.

Al rato despertó.

Le noté algo aturdido. Miraba a su alrededor de la misma manera que yo al levantarme de aquel suelo mugriento. Pero eso no fue lo más sorprendente. Lo que consiguió paralizarme por completo fue aquel instante en que me sonrió y dijo: ‘’Hola’’.

No tuve palabras, y eso que yo nunca me suelo quedar corta en el momento de responder, pero aquello no era normal ¡Era un locura! Tenía que responderle. Callada no iba a solucionar ninguna de todas las preguntas que comencé a plantearme. Podría haber sido más educada pero, que conste que dije lo siguiente sin pensar. No era culpa mía haberme encontrado con un dinosaurio al día siguiente.

- ¿Qué te ha pasado? Mejor dicho, ¿cómo has llegado tú hasta aquí?

- No tengo ni idea. No recuerdo nada. Ha sido todo tan rápido…

- ¿Rápido?

- Sí, me desperté aquí, a tu lado.

Dio una vuelta alrededor de mí. Me miró de arriba abajo y se ‘cayó’ al suelo como si acabase de venir de competir en los juegos olímpicos. Yo estaba asustada. Seguía en el mismo sitio desde que él abrió los ojos. Le vi hablar solo, por lo bajo, reflexionando y aclarándose de lo que estaba sucediendo.

- ¿Cómo te llamas? – me preguntó.

- ¿Quién? ¿Yo? – le contesté.

Me miró con una cara en la que vi una expresión que me decía ‘’¿Tú que crees?’’. Miré a mi alrededor para asegurarme de que no había nadie.

- Natalia, ¿y tú?

- Rólandi – me dijo enorgulleciéndose.

- ¿Qué? – no entendí lo que me decía.

- He dicho: Rólandi

- ¿Rólandi? Interesante nombre.

- ¿Sabes quién soy?

- Sí, Rólandi.

- ¡No sabes quién soy! – me dijo algo más sorprendido de lo común.

- ¿Tan importante eres que he de saberlo?

- Por supuesto – contestó sacando pecho.

- Pues dímelo.

- Soy el príncipe de este país.

- Ah… pues vale.

- ¿Cómo has dicho?

Ni contesté. Di media vuelta y comencé a andar. Tenía intriga por descubrir cómo era su país y con él solamente perdía el tiempo, si es que lo había, que ni siquiera lo sé.

- ¡Vuelve aquí! ¿Dónde crees que vas? – me gritaba desde lo lejos indignado.

Me detuve, le miré, volví a girarme y mientras caminaba le contesté.

- Lejos de ti, eso tenlo muy seguro.

La expresión de la cara de Rólandi era muy clara. No le hice ni caso y con eso sólo conseguí una cosa: interesarle. Comenzó a correr hasta alcanzarme. Le miré, sonreí y mis ojos se posaron en el horizonte.

- ¿Dónde vamos, Natalia? – me preguntó.

- No tengo ni idea. – contesté sin preámbulos.

- ¿Caminamos sin rumbo? – me dijo, algo asustado.

- Exacto, sin rumbo fijo.

- ¿Puedo ir contigo?

- No sé, déjame pensar… – le dije haciéndome la interesante. – Bueno, está bien. Con una condición.

- ¿Cuál?

- Que me muestres todos los secretos de tu reino.

- Por mí genial.

Le guiñé un ojo dándome cuenta de que esto sería algo más que una simple aventura…

Fin

Natalia Alonso

2º ESO